recuerdo que me encontré contigo, avanzamos como locos hasta un hospital, teniamos que encontrar un teatro antiguo y gigante donde se iban a presentar los buenos alumnos de mi generación, hago hincapié en "alumnos" que chupan calcetines a la academia y son ejemplares, aun no alcanzando la luz esperada.
en el hospital no hubieron respuestas, en las ferias tampoco, ya habían salido del teatro cuando llegamos, asi que avanzamos por poblaciones paupérrimas hasta llegar a la casa de una de las chicas del grupo coronado: se preparaban para la fiesta de la noche, y mientras ellas en la sala de al lado se disfrazaban, nosotros, entrometidos, mal educados, fuera de todo respeto mínimo, nos colamos en la cama ajena y nos dejamos morir por esa sensación del conocernos encima de una bicicleta y entrar en cada uno sobre un colchón barato, para lo único que nos conciente: morir, en vida.
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